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A pesar de diseñar sus productos en el estado de California, Apple produjo casi la totalidad de sus 70 millones de iPhones, 30 millones de iPads y 59 millones de otros productos vendidos el año pasado en las afuera de territorio Americano.

En un interesante artículo publicado por el NY Times titulado: “How the U.S. Lost Out on iPhone Work”, relatan como el Presidente Obama interrumpe a Jobs durante un discurso para preguntarle qué era necesario para traer de vuelta la producción de iPhone a Estados Unidos y con ello algunos de los empleos perdidos. Steve le respondió de forma inequívoca: “Los puestos de trabajo no van a regresar”.

En el caso de Apple, el fenómeno de “Made in China” que puedes observar inscrito desde el cascarón de una Mac Pro al audífono de un iPod, no es solo una cuestión de costos salariales, si no más de algo que los economistas llamamos “Economía de Aglomeración”. Las plantas de fabricación  no existen en forma aislada, sino que se benefician mucho de ser parte de un racimo de fabricación, con proveedores especializados y un gran número de trabajadores con las habilidades adecuadas a la mano y a corta distancia. Las distintas empresas y actividades que constituyen el cluster se refuerzan mutuamente. La información fluye casi sin estorbo, los costos de transacción son menores, nuevas oportunidades son percibidas antes y las innovaciones se difunden rápidamente a lo largo de la red. Hay fuerte competencia en precio, calidad y variedad.

“La cadena completa de suministro está en China”, dijo otro alto ejecutivo de Apple. “Se necesita un mil millones de sellos de goma? Esa es la puerta de la fábrica al lado. Se necesita un millón de tornillos? La fábrica está a una cuadra. Es necesario que el tornillo sea un poco diferente? Se llevará tres horas. ”

Y así como para desarrollar su idea Mark Zuckerberg se dirigió a uno de los ejemplos tecnológicos más conocidos de economías de aglomeración, Silicon Valley (EUA), Apple continuará produciendo sus productos en China, alrededor de 700,000 empleos no volverán a EEUU, y a nosotros los consumidores se nos harán más asequibles los productos que tanto deseamos.


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