En mi casa hay problemas con los nombres…

En mi casa mi papá fue el iniciador de poner nombres extraños, empezando con mi hermano que se llama Oliber, si, así mismo con B. Todo vino de una mezcla de los nombres de mis dos abuelas, OLImpia y BERnabé. Ok, el nombre aunque no está escrito como es normalmente, por lo menos al escucharlo es igual, pero los nombres que mi papá le ponia a los animales son otra cosa.
La primera perra de mi casa, que murió en los dias que yo nací, por lo que obviamente la conocí por fotos, se llamaba Yankee, ya que mi papá no quiere saber de los gringos y por eso le puso ese nombre a una perra. Yankee parió a Biuti para los dias del ciclón David (1979), el mejor perro que tuvimos, vivió un cojonal de años y era un ejemplo de perro, era viralata como su madre ,mezclado con San Bernardo por parte de su padre, tremenda liga.
Los nombres de los animales, de estos dos y el tercero que se llamó Ponky, hasta ahora son normales, todo vino después de ahí…
Biuti y Ponky duraron mucho tiempo juntos, Ponky era un poodle blanco que tenia un temperamento der diablo, era juguetón pero se emburujaba fácil con cualquier perro de cualquier tamaño, tampoco le gustaba que lo cargaran, le ladraba a quien sea hasta a uno mismo, nosotros siempre pensamos que era que tenia alguna costilla rota, porque uno le levantaba las dos paticas de alante y nada, pero desde que lo agarraban por las costillas, por debajo de las patas como para cargarlo, de una vez gruñia y habia que soltarlo.
Entonces el siguiente perro, que llegó a juntarse con Biuti y Ponky, fue un viralata negro al cual mi padre bautizó con Rogelio. El que no sabe, yo vivo a dos esquinas del Instituto Técnico Salesiano (Itesa), donde para esa época el director era el Padre Rogelio, ese mismo que sale en la televisión peliando a cada rato, y hubo una vez que Rogelio (el perro) se dió a la fuga y se metió en el patio de Itesa, ya se imaginarán a mi hermano, par de amiguitos y yo juyendo atrás de un perro vociándole “Rogelio”… gracias a Dios el Padre no andaba por esos lados…
Rogelio al final parece que mi papá se condolió y empezó a decirle Rosh, un tio mio le decía Petróleo. Un dia cualquiera, en una de sus fugas, que eran repetitivas, simplemente no volvió.
Biuti ya estaba viejo y no podia casi caminar y era grandísimo, y un mal dia no volvió a aparecer, por su personalidad  (o perronalidad?) nosotros siempre pensamos que él sabia que se iba a morir y se fue a morir a otro lado para que no nos doliera su partida. La única vez que Biuti mandó a la mierda su fidelidad y se nos fue por una semana, fue una vez que una perra del barrio estaba en calor y Biuti no salió de esa casa, por lo menos sabiamos donde estaba y la gente de la casa de la perra no le dió mente a que se le mudara el novio a su perra.
Ponky duró como un año viviendo solo, me daba risa que ese perro comia lo que sea que comiera la gente, hasta vainas dulces, le encantaba el bizcocho… eso si, ya Ponky estaba también viejito el pobre.
Luego llegó otra poodle negra que jodia más quer diablo y le pusimos Diana, mi papá insistia en que se llamaba Rastrerita, y queria cambiarle el nombre a Ponky por Vagabundo, pero solo él en la casa le decia esos nombres, la vaina es que ellos entendian por cualquiera de los nombres.
Ponky y Diana se hicieron bastante panas y obviamente Ponky disfrutó de los días que Diana estaba en calor con ese patio para ellos dos solos y sin escapatoria, nunca tuvieron hijos.
En eso también hubo otra poodle blanca que se llamaba Chispa pero esa no recuerdo que pasó con ella pero no nos marcó y por eso no recuerdo casi nada.
Ponky y Diana murieron porque las pulgas se los chuparon a ambos, nos descuidamos full con su higiene.
También han habido muchos gatos en mi casa, la vaina es que los gatos sufren de ser desechables y tu los crias y ellos desaparecen, por eso ninguno se puede mencionar, pero recuerdo a Danny que era grandísimo, un bobolongo, le gustaba lamerle los cabellos a uno y tenía dos tremendos timbales, era amarillo y obviamente para mi papá nunca se llamó Danny, se llamó Cabrón.
Hubo otro gato que le pusimos por nombre Ramón Felipe, para a los par de meses, después que no se le inflaron los timbales, darnos cuenta de que en realidad era una gata, pero ya el nombre estaba puesto.
Por último uno diría que mi papá me puso a mi un nombre, que aunque es más feo quel carajo, está bien escrito, pero tenía que llegar Hipólito Mejia al poder a cagarme el nombre y mi papá seguir con su racha.
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Hipólito Delgado
Fundador de HD.com.do. Entusiasta de la tecnología, cine, rock, beisbol, CrossFit (CF-L1), entre otros. Experiencia en diseño gráfico, diseño y programación web.
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